jueves, 21 de enero de 2010
No estaría de más revisar la dosis y la calidad de mis estimulantes, porque me estoy quedando sin respuesta para tantas preguntas siniestras y porque tengo la sensación de que con la punta de los pies, estoy pisándome el talón de mis propias botas. Vamos cariño, dime si hay vida antes de la muerte porque when you are smiling, the whole world, que también vela por su amargura, smiles whith you.
domingo, 17 de enero de 2010
Cuatro mil días después de aquel año obcecado detecto que al fin te dignaste a cumplir con la cita inaudible, y me alegro, y me enfado a la vez. Y después de estudiar con cuidado este caso, ejerciendo a la vez de fiscal y abogado, de juez imparcial, sentencio lo nuestro, diciendo que el fallo más grande pasó por guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás. Y te miro de frente, y admito en voz alta, que no pocas veces he sido tentado en coger mi esperanza y lanzarla sin más a la fosa común, donde yacen los sueños, que nos diferencian. Tal vez tú has pensado en renunciar, yo aún no.
miércoles, 13 de enero de 2010
De centinela a ser alguien, prefiero seguir encontrando traficantes de instantes en algunas esquinas, tal como sucede en la plaza Imagine. Aprovechen ahora, que están todos invitados a esta cena y al desfile final de los últimos días azules. Coleccionemos el presente por fascículos llenos de nombres propios, y brindemos con cava sobre alguna que otra cama, aún sabiendo que ya no somos tan jóvenes, ni ellas fueron siempre tan guapas
lunes, 11 de enero de 2010
Tengo una ventana y una litrona y he roto todos los sueños plastificados que diseñasteis para que no hiciésemos ruido. Me siento francamente bien escupiendo sobre los maniquíes para que deseen convertirse en muñecos de verdad. He vaciado todos los ceniceros sobre vuestras corbatas y si vais a decirme que eso no soluciona nada pues de acuerdo, pero pensad también que es muy triste atarse uno mismo la soga al cuello antes de empezar la pelea. Lanzaré unos cuantos puñetazos al aire. Soy un tipo triste y egoísta, pero vosotros sois unos cabrones. Tengo cerveza en la nevera y el rencor suficiente tendido al sol. Tal vez parta unas cuantas narices antes de caer al suelo. Prefiero mis sueños de cerveza a los vuestros de coches caros y esposas y sopas calientes. Sé que en fondo del vaso vacío los ojos de la chica bonita me miran con tristeza. No tengo convicciones pero tengo una pistola para disparar a los que dan consejos. Los consejos no son más que una forma de muerte prematura y hereditaria.
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